• Introducción
  • Doctrina de La Biblia
  • Doctrina de Dios
  • Doctrina de Cristo
  • Doctrina del Espíritu Santo
  • Doctrina de Los Ángeles
  • Doctrina del Hombre
  • Doctrina del Pecado
  • Doctrina de la Salvación
  • Doctrina de la Iglesia
  • Doctrina del Estado de Los Muertos
  • Doctrina de Los Eventos Futuros 

INTRODUCCION 

   Presentamos a usted un compendio de las doctrinas básicas en las cuales estamos basados como congregación para regir nuestra fe y conducta.

 

   Cada una de ellas ha sido fundamentada en la Palabra de Dios: La Biblia, la cual es la única fuente de revelación para nuestras vidas.

 

   Consideramos que éste manual servirá de apoyo tanto al líder como a la congregación, para entender la visión de sus ministros, lo que contribuirá a la unidad. A la vez se utilizará para discipular a cada nuevo convertido o a todo el que desee hacerse miembro activo. 

 

   Además estamos conscientes que el Señor está revelando muchas cosas que estaban perdidas en el pasado, revelación que procede de La Biblia, la Palabra escrita de Dios. Cada una de éstas revelaciones forman parte de la "... restauración de todas las cosas ..." (Hechos 3:21) que preceden a su venida. Ahora bien, las doctrinas básicas son el cimiento de lo que el Señor esta restaurando en estos tiempos, por lo que es importante conocerlas y estar claro en cuanto a ellas para estar libre de "... todo viento de doctrina..." equivocado (Efesios 4:14b). 

 

   Dejamos a su disposición este manual esperando que el Señor lo use para su honra y gloria como un medio de orientación en la tarea que el nos encomendó.   Las citas bíblicas las hemos tomado de la versión La Biblia de Las Américas.


 

DOCTRINA DE LA BIBLIA

 

Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios a través del Espíritu Santo (2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:20-21), a hombres escogidos quienes recibieron revelación de lo que de otro modo no se hubiera conocido, y que nosotros ahora somos iluminados para poder entenderla (Lucas 24:13-35; 1 Corintios 2:12,14).   Inspirada significa: Divinamente soplada.

 

Dicha inspiración no fue dictado verbal, sino que el Espíritu dejó margen a los escritores para usar su trasfondo cultural, social y político en el empleo de su lenguaje.

 

Dios utiliza no solamente las manos de los hombres que escribieron La Biblia, sino también sus ideas, culturas, temores, anhelos, etc.; pero de manera tal que lo que finalmente escribieron fue exactamente lo que Dios quería que se registrara. Existe pues, en la confección de las Escrituras un aspecto divino y otro humano.

 

La inspiración de la Biblia es verbal, plenaria e inerrable: Verbal: Por cuanto Dios inspiró no solamente los conceptos sino las palabras exactas que debían ser utilizadas. Jesús abogó muchas veces con respecto a las palabras aisladas de las Escrituras (Juan 10:31-35) y hasta por los signos de puntuación. (Mateo 5:18).

 

Plenaria: Por cuanto la inspiración de las Escrituras se extiende por igual a todas y cada una de sus partes. (2 Timoteo 3:16).   Inspirada significa: Divinamente soplada.

 

Inerrable: Por cuanto no contiene ningún error. Siendo La Biblia la plena expresión verbal y plenaria de la voluntad divina, ella es infalible por cuanto expresa el pensamiento de Dios.

 

Creemos que la Biblia consta de 39 libros en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo, siendo estos los únicos reconocidos como autoritarios tanto por Jesús y la Iglesia primitiva.

 

Las palabras exactas que Dios inspiró a los hombres que escribieron La Biblia son aquellas que pertenecen a los idiomas en que ella fue redactada: Hebreo y Arameo para el A.T. y Griego para el N.T. Sin embargo, La Biblia ha sido traducida al español, inglés y muchos idiomas más, aproximadamente 2400, contando hoy día con traducciones fieles pudiendo así recibir confiadamente la Palabra de Dios.

 

La Biblia, como Palabra de Dios, debe ser la norma suprema de la fe y conducta para todo cristiano y todos los demás elementos de doctrina deben ser recibidos únicamente bajo la condición de que se ajusten a sus afirmaciones. (2 Pedro 1:16-21).


  

DOCTRINA DE DIOS

 

Creemos en un único Dios personal que está cerca del hombre buscando tener una relación íntima y llena de amor con él (Génesis 3:3,9; Lucas 19:10; Juan 3:16).

 

Como persona Dios posee atributos que lo distinguen de cualquier otro ser que habite el universo (Romanos 16:27).

 

  • Dios es Eterno (Deuteronomio 33:27; 1 Timoteo 1:17).
  • Santo (Levítico 11:45; 1 Pedro 1:15-16).
  • Amor (Isaías 45:21; 1 Juan 4:8).
  • Justo (Salmo 7:11; Isaías 45:21; 1 Juan 1:9).
  • Omnisciente (Salmo 139:1-4; Juan 2:23-25; 16:30).
  • Omnipresente (Salmo 139:7-12; Mateo 18:20).
  • Omnipotente (Génesis 28:3; Apocalipsis 19:6).
  • Inmutable (Malaquías 3:6; Santiago 1:17).
  • Soberano (1 Samuel 2:6-8; 1 Crónicas 29:11,12; Mateo 6:13).
  • Dios es el creador de todas las cosas que existen (Génesis 1:1; Juan 1:3). 

Existe un único Dios verdadero que subsiste en tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Estas tres personas participan de la misma sustancia y poseen los mismos atributos, lo que por resultado que vienen a ser iguales en poder y gloria. Tres personalidades que no deben confundirse ni mezclarse; pero, una sustancia que no debe dividirse (Génesis 1:26; Mateo 3:16,17; 28:19; 1 Corintios 14:2-6; 2 Corintios 13:14).

 

El único Dios verdadero posee una pluralidad de personas. Dios es singular en cuanto a su sustancia; pero, plural en cuanto a sus personalidades. Esta pluralidad de personas se demuestra por uso de nombres, pronombres y verbos en plural que se le asignan al único Dios verdadero (Daniel 7:9,13,14; Mateo 3:16,17; 17:5; 28:19; Hechos 7:55,56; Apocalipsis 4:5; 5:1,6,7).

 

Cada una de estas tres personas posee la naturaleza divina. El Padre es Dios (2 Reyes 19:15; Isaías 44:6). El hijo es Dios (Romanos 9:5; Hebreos 1:8; 1 Juan 5:20). El Espíritu Santo es Dios (Hechos 5:3,4; 2 Corintios 3:17). De manera que no hay tres dioses sino un solo Dios verdadero que subsiste en las tres personas del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

 

Las tres personas son distintas entre si. Las Escrituras abundan en testimonios que demuestran que aunque las tres personas poseen la misma naturaleza divina; no obstante, sus personalidades están marcadas con ciertas actividades que no son intercambiables sino exclusivas y que las presentan como distintas entre si; por ejemplo: El Padre manda al hijo a redimir a su iglesia y envía al Espíritu Santo a santificarla, nunca se dice que el Espíritu Santo haya sido crucificado o que el Espíritu envío al hijo a santificar (Mateo 26:39; 20:23; 27:46; Marcos 13:32; Lucas 2:49; 12:10; 23:46; Juan 1:18; 5:31,32,37; 7:37;,39; 8:16, 18; 14:16,28; 16:28; 20:17; Hechos 10:38; 1 Corintios 15:24,27,28 Gálatas 3:20; Colosenses; 1 Pedro 1:2).


  

DOCTRINA DE CRISTO

 

Creemos en la pre-existencia de Cristo y que Jesús es Dios hecho hombre (Isaías 9:6; Juan 1:1-18; Romanos 9:5, Filipenses 2:5-11; 1 Timoteo 3:16; Tito 2:13; 1 Juan 5:20).

 

Jesucristo posee los atributos divinos:

 

  • Eterno (Miqueas 5:2; Isaías 9:6; Juan 8:58; 17:5).
  • Santo (Marcos 1:24; Lucas 1:35; Hebreos 4:15).
  • Amor (2 Corintios 8:9; Efesios 5:25).
  • Justo (Juan 5:22,30; 1 Pedro 3:19; 1 Juan 1:9; 2 Corintios 5:10).
  • Omnisciente (Lucas 5:22; 6:8; Juan 21:17).
  • Omnipresente (Mateo 18:20; 28:20).
  • Omnipotente (Mateo 28:18; Apocalipsis 1:8; 11:16,17).
  • Inmutable (Hebreos 13:8).
  • Soberano (Efesios 1:20,23; Romanos 14:7-9; Colosenses 1:15-18). 

Jesucristo murió en la cruz en favor y en lugar del hombre para que éste tuviera acceso al padre (Lucas 19:10; Romanos 5:8).

 

Jesucristo resucitó (Mateo 28:1-10; Romanos 15:3), y se levantó glorioso (Lucas 24:36- 43; Juan 20:26), para después sentarse a la diestra del Padre (Marcos 16:19; Hechos 7:56; Colosenses 3:1), para interceder en favor nuestro (Romanos 8:34; Hebreos 7:21-28), y esperar el juicio final de todos sus enemigos (Salmo 110:1; Lucas 20:1-44; Hebreos 1:13).

 

Jesucristo vendrá para arrebatar de la tierra a su iglesia y llevarla consigo a su gloria en el cielo para que ella este siempre con el (1 Tesalonicenses 4:13-18; Juan 14:2,3).


 

DOCTRINA DEL ESPIRITU SANTO

 

Creemos que el Espíritu Santo es Dios (Hechos 5:3,4) porque posee los atributos divinos propios de la deidad:

 

  • El Espíritu Santo es Eterno (Hebreos 9:14).
  • El Espíritu Santo es Omnipresente (Salmo 139:7-12; 1 Corintios 6:19).
  • El Espíritu Santo es Omnisciente (1 Corintios 2:10,11)
  • El Espíritu Santo es Omnipotente (Romanos 15:13).
  • El espíritu Santo es declarado Dios en el A. T. Compárese Isaías 6:8-10 con Hechos 28:25-27. (Jeremías 31:33,34 con Hebreos 10:15-17).
  • El Espíritu Santo es declarado Dios en el N. T. (Hechos 5:3,4; 2 Corintios 3:17). 

Creemos que el Espíritu Santo es una persona así como el Padre y el Hijo por cuanto:

 

  • Posee intelecto (Juan 14:26; 16:13; 1 Corintios 2:10).
  • Posee sentimientos (Efesios 4:30; Romanos 15:30; Isaías 63:10).
  • Posee voluntad (Hechos 13:1,2; 1 Corintios 12:11). 

Las acciones que la Biblia atribuye al Espíritu Santo pueden ser ejecutadas tan solo por una persona. Se nos dice que el Espíritu Santo habla (Hechos 8:29; Apocalipsis 2:7), enseña (Juan 14:26), guía (Romanos 8:14; Gálatas 5:18), escudriña (1 Corintios 2:10), e intercede (Romanos 8:26).

 

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO 

 

El bautismo del Espíritu Santo es la investidura de poder que Cristo otorga a los creyentes para un testimonio eficaz (Hechos 1:8). El Bautismo del Espíritu Santo fue ofrecido inicialmente por Juan el Bautista (Mateo 3:11), y posteriormente, prometido por el Señor Jesús (Lucas 24:49).

 

Cuando la promesa del bautismo en el Espíritu Santo se manifiesta a la Iglesia se hace como una experiencia diferente y subsecuente a la salvación, pero inmediata y repetitiva durante la vida del cristiano. Los apóstoles recibieron el Espíritu Santo (Juan 20:22); pero, fue hasta cincuenta días después que fueron bautizados en el Espíritu Santo (Hechos 2:1-4). Cuando Felipe predicó en Samaria hubo muchas conversiones y bautismos en agua; pero, fue hasta después, cuando llegaron los apóstoles, que recibieron el bautismo del Espíritu Santo. En el caso de Cornelio, familia e invitados; recibieron la investidura de poder (Hechos 10:44-46).

 

La señal externa de haber sido Bautizado en el Espíritu Santo es el hablar en otras lenguas (Hechos 10:44-46). Para nosotros hoy día la llenura del Espíritu Santo es una experiencia que se repite periódicamente según nuestra entrega y búsqueda de Dios (Efesios 5:18), por eso somos exhortados a ser llenos.

 

Ser llenos del Espíritu Santo es vivir Hechos 2 cada día de nuestra vida. No es recibir el Espíritu Santo, ya está dentro de cada uno de nosotros. Es darle consciente y voluntariamente la libertad de actuar a través de nosotros. Es tener su respaldo al ejercer nuestro ministerio, es decir, unción. Ser llenos del Espíritu Santo es estar totalmente controlados por El.

 

LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO 

 

Los dones del Espíritu Santo son capacidades sobrenaturales que Dios otorga a los creyentes para edificación de la iglesia. Los dones del Espíritu Santo son manifestaciones completamente milagrosas que no podían ser ejercidos sin la intervención de Dios. Esto los diferencia de cualquier habilidad humana. El talento musical, por ejemplo, no es un don del Espíritu; pues en él no hay ningún fenómeno sobrenatural. Para que un creyente pueda, recibir un don espiritual necesita antes ser bautizados en el Espíritu Santo para ingresar, de esa manera, a la esfera de las experiencias sobrenaturales con Dios.

 

Los dones del Espíritu Santo son nueve (1 Corintios 12:7-11) y para su estudio se dividen en tres grupos:

 

  • Los dones de Revelación:
    • Palabra de ciencia.
    • Palabra de sabiduría.
    • Discernimiento de espíritus.

 

  • Los dones de inspiración:
    • Genero de lenguas
    • Interpretación de lenguas.
    • Profecía.

 

  • Los dones de poder:
    • Sanidades.
    • Operación de milagros.
    • Fe. 

LOS DONES DE REVELACION: El grupo de los dones de revelación reúne aquellos dones por medio de los cuales Dios comparte el conocimiento con su Iglesia. La comunicación de este conocimiento se produce de manera sobrenatural y por instrumentalidad de la persona que posee el don. Los dones de revelación son:

 

Palabra de ciencia: Es el don por medio del cual Dios comparte el conocimiento de hechos que sucedieron en el pasado o que están sucediendo en el presente. Este conocimiento se adquiere de manera sobrenatural y más allá de toda posibilidad humana (Hechos 5:3; 9:10,11). La revelación de este conocimiento puede recibirse a través de una visión, un sueño, una voz audible, un sentir interno, etc.; pero, siempre que se trate de la revelación de hechos pasados o presentes estamos ante la operación de la palabra del don de ciencia.

 

Palabra de sabiduría: es el don por medio del cual Dios comparte el conocimiento de hechos que acontecerán en el futuro (Hechos 11:28-30; 21:10; 11:11; 27:21-24).

 

Discernimiento de espíritus: Es el don por el cual Dios revela que tipo de espíritu es el que está operando en una situación determinada y momento dado. Es el don que manifiesta si un hecho natural o sobrenatural procede de Dios, del hombre o de Satanás (Hechos 16:16-18).

 

LOS DONES DE INSPIRACION: Los dones de inspiración, también llamados de palabra, son aquellos que Dios usa para comunicar a su Iglesia un mensaje. Los dones de inspiración se manifiestan más frecuentemente dentro de la congregación porque son los que aportan mayor edificación a los creyentes (1 Corintios 14:1). La enseñanza de Dios impartida atreves de los dones de inspiración otorga mayor instrucción a la Iglesia que cualquier milagro o revelación de hechos ocultos. Los dones de Inspiración son:

 

Géneros de lenguas: Es el don por medio del cual Dios envía a una congregación un mensaje en lengua desconocida para ser interpretado (1 Corintios 14:27). Aunque las lenguas que se hablan como resultado del ejercicio del don son similares a las lenguas que se hablan como evidencia de haber recibido el bautismo en el Espíritu Santo, lo cierto es que entre ambas existe una diferencia de función: Las lenguas que se hablan como resultado del don tiene interpretación; las que se hablan como evidencia de haber recibido el bautismo en el Espíritu son de duración limitada pues el que las habla no habla a los hombres sino a Dios. El don de géneros de lenguas, es pues, diferente al hablar en otras lenguas como evidencia de haber recibido el Bautismo en el Espíritu Santo. La razón por la que Dios envía un mensaje a la congregación en lengua desconocida para después ser interpretado, pudiendo hacerlo de una vez en idioma local, es para dar una señal a los incrédulos (1 Cor.14:22).

 

Interpretación de lenguas: Es el don por medio del cual Dios otorga la interpretación de un mensaje que se dio en lengua extraña al idioma local. Los dones de lenguas y de interpretación son complementarios, pues no puede ejercitarse el don de lenguas sin el de interpretación (1 Corintios 14:28), y por el otro lado, el don de interpretación no puede operar si no hay lenguas que interpretar. El don de interpretación no "traduce" las lenguas extrañas, sino que las "interpreta"; esto trae como resultado el que, algunas veces, la interpretación resulte mucho más prolongada o más corta que el mensaje que se expresó en lenguas. De acuerdo a las Escrituras una misma persona puede dar el mensaje en lenguas y enseguida la interpretación (1 Corintios 14:13).

 

Profecía: Es el don a través del cual Dios otorga un mensaje a la congregación directamente en el idioma de la localidad (1 Corintios 14:1-3).

 

Los dones de palabra son para ser ejercitados en la congregación cristiana conforme al orden que las escrituras establecen (1 Corintios 14:1-3).

 

LOS DONES DE PODER: Son aquellos por los cuales Dios realiza obras portentosas entre sus hijos. En las Escrituras la manifestación de los dones de poder va precedida por la operación de algún don de revelación. A través de un don de revelación, Dios manifiesta lo que va a realizar, con ello inspira la fe necesaria para la operación del don de poder. Los dones de poder son:

 

Dones de sanidades: Son aquellos dones por medio de los cuales Dios otorga la curación sobrenatural de un enfermo. Por ser esta curación de carácter sobrenatural se entiende que en ella no existió la intervención de ningún medicamento como tampoco de los procesos naturales de recuperación con los cuales Dios ha dotado al cuerpo humano. En los ejemplos de sanidades de las escrituras se observa la manifestación de una revelación divina antes de la operación del don de sanidad (Hechos 3;1-7; 9:34; 14:8- 10). La escrituras hablan de estos dones de manera plural (1 Corintios 12:9) lo que indica que existe una variedad en la manera de operar los diferentes dones de sanidades. Es decir, que el don de sanidades de una persona puede obrar inmediatamente, el de otra podría hacerlo progresivamente, etc. y de otra forma diferente. El don de sanidad no opera a voluntad de la persona que lo posee sino en base a las revelaciones que Dios otorga a tal persona (2 Timoteo 4:20).

 

Operación de milagros: Es el don por medio del cual se produce una alteración del curso ordinario de la naturaleza; una intervención temporal en el orden acostumbrado de las cosas a fin de favorecer los designios divinos (Hechos 8:39-40; 12:7-10; 13:11,12).

 

El don de fe: Es el don a través del cual Dios comparte su fe con una persona particular. Dotado de esta fe absoluta la persona es capaz de realizar cualquier hazaña sin importar las sanidades o milagros que se necesiten para su realización. Ella cree lo imposible (Mateo 17:20). Los resultados de una fe perseverante se describen en (Hebreos 11:1-38).}


 

DOCTRINA SOBRE LOS ANGELES

 

LOS ANGELES 

 

Existe un orden de seres celestiales muy distintos de los seres humanos y de la deidad, y que ellos ocupan un estado superior al actual del hombre caído.

 

El vocablo ángel, que se deriva bien del hebreo "malak" del A. T., o bien de "anggelos" del griego del N.T., quiere decir simplemente mensajero.

 

La Biblia declara que los ángeles no solo observan los acontecimientos humanos, sino también que los ángeles buenos son ministros de los herederos de salvación (Hebreos1:14) y que los ángeles malos hacen guerra contra lo que hay de Dios en el hombre (Efesios 6:12).

 

Los ángeles son seres libres que en el pasado tenían el poder de determinar su destino propio. Se revela que algunos ángeles "pecaron" y que "no guardaron su dignidad" (2 Pedro 2:4; Judas 6). Y lo declara la Escritura, al final estos ángeles caídos tendrán que dar cuenta al Dios que ellos han repudiado (Ezequiel 28:16,17; Mateo 25:41).

 

La Biblia declara que los ángeles tiene todo el elemento de personalidad

 

  • Pueden experimentar emociones y rinden culto inteligente (Sal.148:2).
  • Contemplan la faz del Padre con debida comprensión (Mateo 18:10).
  • Saben sus limitaciones (Mateo 24:36). 

Dios declara su inferioridad ante su hijo Jesucristo (Hebreos 1:4-14); y, en el caso de los ángeles caídos conocen su habilidad para hacer el mal. Los ángeles son individuos y aún se parecen en su capacidad individual, con todo están sujetos a distintas clasificaciones y varios rangos de importancia.

 

Basándonos en Colosenses 1:16,17 se puede presumir que todos los ángeles fueron creados simultáneamente. De la misma manera, se presupone que la creación de los ángeles se completó en aquel tiempo y que ninguno sería añadido a ese número.

 

Los ángeles no están sujetos a la muerte u otra forma final de existencia; por lo consiguiente tampoco su número disminuye.

 

SATANAS 

 

Las enseñanzas claras de las Escrituras no dejan lugar a dudas sobre la existencia de un diablo personal. (Job 1:6-12; 2:1-7; Zacarías 3:1,2; Mateo 4;1-11; Lucas 10:18; Juan 13:2; Hechos 5:3; Efesios 6:11.12; 1 Pedro 5:8; Apocalipsis 20:1-3).

 

El diablo no es solo una fuerza impersonal, ni tampoco el principio de maldad personificado. Se le atribuyen nombres y pronombres personales, y también atributos y hechos.

 

El Carácter y Posición original de Satanás

 

La enseñanza de las Escrituras sobre el diablo muestra que fue creado perfecto en sus caminos, de gran hermosura y lucidez de persona, y ensalzado en cuanto a la posición y honra; pero como resultado del orgullo por su propia prioridad, se apropió para sí la adoración que solo pertenecía a Dios; la consecuencia de su pecado fue ser degradado en persona, posición y poder, llegando a ser el enemigo de Dios y del hombre (Isaías 14:12-17; Ezequiel 28:1-19; Colosenses 1:16; 1 Timoteo 3:6; 2 Pedro 2:4; Judas 6,9).

 

  • Apostasía de Satanás (Ezequiel 28:1-19)
  • Satanás era lleno de sabiduría, era perfecto en hermosura, (v. 12).
  • Era el Querubín grande, cubridor (v. 14a.). Cubridor se refiere seguramente a que guardaba todo lo importante o secreto de Dios.
  • Estaba en el santo monte de Dios (v. 13b).
  • Era perfecto en todo sentido, hasta su apostasía (v. 15).
  • Su corazón se enalteció a causa de su hermosura, su sabiduría se corrompió a causa de su resplandor (v. 17a).
  • Fue expulsado del monte de Dios (v. 16).
  • Fue degradado en cuanto a su posición, y relajado en carácter (vv. 17b,18).
  • Llego a ser enemigo del hombre (v. 19). 

Su Morada

 

Deducimos de las Escrituras que Satanás no esta limitado a algún lugar fijo:

 

  • El tiene acceso al cielo (Job1:16; Zacarías 3:1; Lucas 10:18; Apocalipsis 12:7-12). Los últimos dos pasajes se refieren a hechos aun futuros.
  • Tiene acceso a los "lugares celestiales" (Efesios 6:11,12).
  • Rodea la tierra y anda por ella (Job. 1;7; 2:2; 1 Pedro 5:8).
  • Su "propio lugar" es el infierno (Apocalipsis 9:11; Mateo 25:41). 

Su Poder y Su Obra

 

  • Satanás es el autor del pecado en el universo (Isaías 14:13,14): "levantaré mi trono’, "yo subiré", "seré semejante al altísimo".
  • Es el autor del pecado en el mundo (Génesis 3:1-6).
  • Es el autor de enfermedades (Lucas 13:16; Hechos 10:38).
  • Es el autor de la muerte (Hebreos 2;14)
  • Tienta a los hombres para que cometan pecados (1 Crónicas 21:1; Mateo 4:1,3,5,6,8,9,).
  • Pone pensamientos y propósitos malos en el corazón de los hombres (Juan 13:2; Hechos 5:3).
  • Molesta a los siervos de Dios (2 Corintios 12:7)
  • Resiste a los siervos de Dios (Daniel 10:13; Zacarías 3:1).

Sus Limitaciones

 

Aunque Satanás es un personaje sobrenatural, sin embargo es finito; no omnisciente, ni omnipotente, ni omnipresente. Por medio de sus muchos mensajeros (demonios) parece que estuviera en todas partes a la vez. Debemos notar que todo el poder que ejerce Satanás es solo por el permiso de Dios. De modo que:

 

  • El no puede tentar a un creyente sin el permiso de Dios (Mateo 4:1)
  • No puede causar enfermedades al creyente sin el permiso de Dios (Job 1:10,12)
  • No puede matar sin el permiso de Dios (Job 2;6; Hebreos 2:14).
  • No puede ni tocarnos sin el permiso de Dios (Job 1:10-12; 2:6; Lucas 22:31; 1 Juan 5:18).
  • Huye cuando se le resiste (Santiago 4;7).

Su Destino

 

  • A nuestros primeros padres fue dada la promesa (Génesis 3:15) de que la simiente de la mujer heriría la cabeza de la serpiente. La serpiente es Satanás (Apocalipsis 12:9). Observemos los siguientes pasos históricos en el cumplimiento de esa promesa:
  • Virtualmente, este acto de herir la cabeza de la serpiente fue cumplido por Cristo en la cruz (Juan 12:31; Colosenses 2:15; Hebreos 2:14; Juan 3:8). El diablo es un enemigo derrotado, y él lo sabe.
  • Durante el presente siglo su poder es restringido o limitado (como ya lo hemos visto), pudiendo obrar solo por permiso de Dios.
  • Durante el milenio será confinado en el abismo (Apocalipsis 20:1-3).
  • Después del milenio será suelto "por un poco de tiempo" (Apocalipsis 20:3b; 7-9).
  • Finalmente, será lanzado al lago de fuego y azufre, y allí será atormentado para siempre jamás (Apocalipsis 20:10). 

LOS DEMONIOS 

 

Angeles caídos: Los ángeles fueron creados perfectos, intachables, y al igual que el hombre, fueron dotados del poder de elegir. Bajo la dirección de Satanás, muchos de ellos pecaron y fueron arrojados del cielo (2 Pedro 2:4; Judas 6). El pecado por el cual Satanás y sus demonios cayeron fue el orgullo.

 

Naturaleza de los demonios:

 

  • Son seres inteligentes (Mateo 8:29,31).
  • Son espíritus sucios, viciosos y maliciosos (Mateo 8;28; 10:1; 12:43; Marcos 1:23; 5:2- 5; 9:17,20; Lucas 6:18; 9:39).
  • Son emisarios de Satanás(Mateo 12:22-30)
  • Son tan numerosos que, práctica y representativamente, Satanás está presente en todas partes (Mateo 12:26,27; 35:41). 

Actividad de los demonios:

 

  • Entran y controlan los cuerpos de hombre y bestias (Marcos 5:8, 11-13).
  • Azotan con enfermedades físicas (Mateo 9:33; 12:22; Lucas 9:37-42).
  • Causan malestar mental (Marcos 5:4-2).
  • Producen impureza moral (Mateo 10:1; Marcos 5:2). 

Satanás no es omnisciente; pero alcanza a saber mucho por la inteligencia y observación de sus súbditos malignos. Tampoco es omnipresente, pero puede actuar en todo lugar mediante la presencia de su hueste leal de demonios.

 

Los demonios tienen poder de causar mudez (Mateo 9:32-33), ceguera (Mateo 12:22), insensatez (Lucas 8:26-35), heridas (Mateo 9:18), gran fuerza física (Lucas 8:29), sufrimiento y deformidades (Lucas 13:11-17).

 


 

DOCTRINA DEL HOMBRE

 

El hombre fue creado a la imagen de Dios. En otras palabras, el hombre fue creado bueno y justo, dotado de inteligencia, conciencia y libre albedrío, de manera que pudiera, ejercer dominio sobre los seres vivientes de la tierra y pusiera en práctica la facultad de elección. Mas el hombre cayó por transgresión voluntaria, y su única esperanza reside ahora en el Señor Jesús (Génesis 1:26-31; 3:1-7; Romanos 5:12-21).

 

El hombre fue creado a la semejanza de Dios, es decir, el hombre es tripartito teniendo espíritu, alma y cuerpo (Tesalonicenses 5:23).

 

La facultad del hombre de escoger entre el bien y el mal envolvía la posibilidad de elegir esto y no aquello, pudiendo llegar a desobedecer así al creador. En virtud de su inteligencia, el hombre era responsable de todos sus actos (Lucas 12:47,48; Josué 24:15).

 

El germen de la duda que implanto Satanás en el corazón de Adán y Eva, culmino en la caída de nuestros padres (Génesis 3:5,6).

 

La caída del hombre dio origen al pecado, a la tristeza, a la enfermedad y a la muerte sobre el genero humano (Génesis 3:7-24; Romanos 5:12-19; 1 Corintios 15:21).

 

La corrupción del hombre es confirmada no solamente por su inteligencia y conciencia, sino también por la historia del mundo. Al decir corrupción, queremos significar con ello que la naturaleza moral, mental y espiritual del hombre ha sido pervertida por la caída, En vez de amar la santidad, el hombre no regenerado siente una inclinación maligna hacia el pecado y solo la gracia de Dios podrá transformar esta naturaleza, haciendo del hombre una nueva criatura en Cristo Jesús.

 

El hombre tal como se le conoce, no es el resultado del proceso de evolución, sino que fue creado perfecto por Dios mas por su caída se halla sumido en la depravación y está separado de Dios, amando la rebeldía y por el pecado se encuentra bajo la condenación justa de un Dios Santo.

 


 

DOCTRINA DEL PECADO

 

El origen del pecado esta envuelto en oscuridad. Es uno de los misterios bíblicos que aún no han sido revelados. Sin embargo, tenemos una insinuación acerca de la entrada del pecado en el corazón de Satanás, como también su introducción a la raza humana.

 

La entrada del pecado en Satanás.

 

En Isaías 14:12-17 creemos tener una narración de la rebelión de Satanás contra Dios a través de las siguientes expresiones: "me sentaré", "subiré a las alturas", "seré semejante al altísimo" (v.14). La última expresión merece especial atención.

 

También en Ezequiel 28, en la lamentación del profeta sobre el rey de tiro, creemos ver como Satanás cayó por el orgullo y la soberbia (v.17).

 

La introducción del pecado en la raza humana

 

La introducción del pecado en la raza humana se narra en el capitulo 3 de Génesis y en las otras Escrituras. Sucedió en forma cuádruple:

 

  • Por engaño (2 de Corintios 11:3).
  • Por desobediencia del hombre (Romanos 5:19).
  • Por la seducción de la serpiente (Génesis 3:1-6).
  • Por la malignidad de Satanás (Apocalipsis 12:9). 

Por lo que a partir de la caída del hombre todo ser humano nace por su naturaleza inclinada al mal (Romanos 5:17,18,19).

 


 

LA SALVACION

 

Creemos que después del arrepentimiento, la salvación que Dios concede al hombre incluye la justificación y adopción, regeneración y santificación por la fe en la muerte expiatoria de Jesús (Juan 3:16; Romanos 4:4-5; 8:15; Gálatas 4:5; Efesios 2:8-9.

 

El propósito de Dios es "... que todos los hombres sean salvos..." (1 Timoteo 2:40) al recibir a Jesús como su salvador y Señor (Juan 1:12; Juan 3:16,18; Efesios 1:4,5), y que al llegar a serlo se mantenga en una perfecta relación con El (Romanos 8:1). El hombre deja de ser salvo cuando abandona la vida santa y recta que Dios le demanda, viviendo en vida llena de pecado y desobediencia (Ezequiel 3:20; 33:12-13; Apocalipsis 2:5; Romanos 8:1; 11-14; Hebreos 12:14; 1 Juan 3:6).

 

El Arrepentimiento:

 

En las Escrituras el arrepentimiento es presentado como un paso necesario para entrar en el reino de Dios (Mateo 3:8; Lucas 5:32; Hechos 5:31; 11:18 26:20; Romanos 2:4).

 

La idea que transmite el arrepentimiento es la necesidad de una conversión a Dios que incluye un cambio en la manera de pensar, de sentir y de actuar.

 

En cuanto a la manera de pensar, el arrepentimiento implica una transformación en las apreciaciones que se han tenido acerca de Dios, del pecado y de si mismo. En el caso de la parábola del hijo prodigo el regresó a casa, inicialmente, por un cambio en la manera de pensar (Lucas 15:17-19).

 

En cuanto al cambio en la manera de sentir, La Biblia enseña que cuando se produce un verdadero arrepentimiento acontece una conmoción emocional en la persona. Nadie puede arrepentirse y seguir tan frio como una piedra (Mateo 26:75; 2 Corintios 7:9,10).

 

En cuanto al cambio en la forma de actuar, el arrepentimiento es la frontera entre una vida de pecado y una vida consagrada a Dios que da frutos dignos de arrepentimiento. Las Escrituras hacen gran énfasis en la verdad de que el verdadero arrepentimiento debe mostrase por los hechos (Mateo 3: 7, 8; 7: 21-23; 21:28-32; Lucas 6: 43-45; Apocalipsis 2:5).

 

Para que se produzca un arrepentimiento legítimo, deben presentarse los cambios en los tres aspectos señalados de manera simultánea. Si hay un cambio en las acciones pero no en el pensamiento ni en el sentir tan solo se ha producido una forma religiosa, no una conversación. Si hay un cambio en los sentimientos, pero no en la actuación ni en la forma de pensar solo se han producido un remordimiento. Si hay un cambio en el pensamiento, pero no en el actuar o en el sentir solamente se ha producido una persuasión intelectual.

 

El arrepentimiento es un don de gracia que Dios concede de acuerdo a su libre voluntad (Hechos 5:31; 11:18; Romanos 2:4; 2 Timoteo 2:25). Pero, además, el arrepentimiento es una responsabilidad que Dios demanda de todo ser humano (Hechos 17:30). De manera que si alguna persona no se arrepiente resulta culpable de rebeldía ante Dios y reo de condenación; pero, por el contrario, se arrepiente, debe alabar a Dios quien es el único que puede conceder la gracia de experimentar arrepentimiento para vida.

 

La Justificación:

 

La justificación es el acto por el que Dios declara inocente a una persona, librándola de toda acusación que podría presentarse contra ella.

 

Siendo que los hombres han pecado, Dios no podría declarar a nadie justo sin romper su ley (Exodo 23:7).

 

Dios no puede hacer ningún compromiso con el pecado; por lo tanto, el preparó una base eficaz sobre la que pudiera declarar justo al pecador sin lesionar su rectitud. Esta base Dios la estableció cuando entregó a su hijo para que soportara la condena que merecía el pecado (Romanos 8:3). De manera que Dios sigue siendo perfectamente justo al recibir como justificados a los que se acercan a El por medio de Jesucristo (2 Corintios 5:21).

 

La sangre de Cristo es el único medio de declarar justo a un pecador; pues, solo Cristo ofreció la propiciación adecuada para satisfacer a Dios a la vez que fue el sustituto del creyente en el juicio. La seguridad de la justificación reside en el hecho de que el mismo Dios que nos había sentenciado como pecadores, ahora, en su hijo nos declara totalmente justificados (Romanos 5:1,9).

 

La justificación se recibe por medio de la fe. Unicamente los que creen pueden ser justificados (Romanos 5:1). La fe consiste en creer a Dios que Cristo hizo todo lo necesario para satisfacer las demandas de la justicia divina y presentarnos ante El sin mancha ni pecado. (Romanos 8:1).

 

Los que han sido justificados, no solo han sido justificados de sus pecados pasados, sino también de los presentes y aun futuros. Son personas las que han sido declaradas justas y una temporada de su vida. La justificación es un privilegio que Dios otorga en el presente (Juan 5:24; 1 Juan 5:13-18).

 

Las afirmaciones de Pablo que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley, no contradicen con las de Santiago cuando dice que el hombre es justificado por la obras, y no solamente por la fe (Romanos 3:28; Santiago habla de como somos justificados ante los hombres. Lo primero se obtiene por la fe en la obra de Cristo, lo segundo por las obras de fe, es decir por nuestra conducta, que es consecuencia de nuestra fe. No es suficiente afirmar que somos justificados, también hace falta que nuestros actos demuestran a los ojos de los hombres que realmente tenemos la vida de Dios.

 

La Regeneración:

 

La regeneración o nuevo nacimiento es el acto creador de Dios por medio del cual otorga al hombre una nueva naturaleza espiritual (Juan 3:3-8).

 

La regeneración es necesaria a causa de la corrupción del hombre el cual esta muerto espiritualmente (Efesios 2:5), no puede percibir las cosas de Dios (1 Corintios 2:14) y no puede entrar en el reino de Dios (Juan 3:3,5).

 

Cuando Dios otorga la gracia del Nuevo Nacimiento a una persona, esta recibe una naturaleza nueva por la que puede elevarse en la búsqueda de lo santo (2 Pedro 1:4), es adoptada hijo de Dios (1 Juan 3:8-10), disfruta de la vida eterna (Juan 6:63) e ingresa a la familia de Dios (Colosenses1:13).

 

La naturaleza espiritual que se recibe en la regeneración no destruye ni anula la naturaleza adámica que tiene todo hombre. De manera que en el cristianismo coexisten ambas naturalezas: La carnal heredada de Adán y la espiritual heredada de Cristo. El antagonismo existente entre estas naturalezas contrarías generan en el creyente un conflicto permanente (Gálatas 5:17). El deber del cristiano es fortalecer su naturaleza nueva para vencer sobre la vieja naturaleza carnal, para ello, debe someterse a la cruz de Cristo y moverse en el Espíritu de Dios (Gálatas 5:24,25; 5:16).

 

La Santificación:

 

El significado básico de santificación es la acción por medio de la cual algo es separado o consagrado a Dios En este sentido, pueden ser santificados no solamente los hombres sino también los utensilios, los lugares, los días etc. En el Antiguo Testamento, la santificación abarca a las cosas y a las personas, mientras que en el Nuevo Testamento está limitada a estas últimas.

 

Los creyentes al ser santificados, son separados para Dios; implicándose con ello las transformaciones espirituales que corresponden a su nueva relación con El. En la santificación pueden diferenciarse tres aspectos:

 

La santificación posicional: Es aquella santidad que el creyente hereda en virtud de su nueva posición en Cristo. Toda persona que se ha apropiado de los beneficios del sacrificio de Cristo es santa a los ojos de Dios. Esta santificación se da en base a su nueva posición de hijo de Dios y no tiene relación con sus acciones morales (Hebreos 13:12). La santificación posicional también es llamada instantánea porque, no depende de las obras del creyente sino del sacrificio de Cristo y es aplicada de manera inmediata en el momento de creer (Hechos 26:18). La santificación posicional no es susceptible del mejoramiento, pues, ninguna obra humana puede hacer mejor la obra santificadora de Cristo. (1 Corintios 1:2; Efesios 1:4).

 

La santificación progresiva: Si la santificación posicional es un estado que se alcanza por un decreto de Dios, la progresiva viene a ser la aplicación diaria y practica de la verdad de ser apartados para Dios. La vida cristiana empieza por la santificación de posición conferida por medio de una acción divina. Seguidamente, debemos buscar una santificación practica que sea consecuente con esta posición. La primera es para nosotros únicamente una cuestión de fe, mientras que la segunda esta relacionada con nuestro comportamiento (2 Corintios 7:1; 1 Tesalonicenses 5:23).


 

LA DOCTRINA DE LA IGLESIA

 

LOS MINISTERIOS EN LA IGLESIA 

 

Los ministros son hombres que Dios ha capacitado para realizar una tarea específica de edificación dentro de su iglesia. Dios ha establecido cinco ministerios, que son: Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros (Efesios 4:11). El propósito de los ministerios es edificar el cuerpo de Cristo y, de manera especial, capacitar a otros para que, a su vez, ejerzan el ministerio (Efesios 4:12). Los cinco ministerios estarán vigentes hasta que la iglesia alcancé la plenitud de Cristo, es decir hasta el día de su glorificación (Efesios 4:13).

 

El apóstol: En el ministerio del Apóstol se suma las características de los demás ministerios (1 Timoteo 2:7; 2 de Timoteo 1:11). El Apóstol es básicamente un hombre que ha sido enviado a predicar el evangelio y que, como fruto de su labor, funda nuevas congregaciones y/o recibe bajo su cuidado a otras ya establecidas y a su vez que forja a los pastores que cuidaran de ellas. En poco tiempo, el apóstol va levantando una serie de congregaciones locales cuyos pastores reconocen su ascendencia espiritual; estándoles sujetos en amor fraternal.

 

En la medida en la que las congregaciones que han fundado se desarrollan con sus propios ministerios el apóstol puede atender una nueva obra y cuidar de las ya establecidas periódicamente. Esto con el propósito de hacer crecer y fortalecer el área que el Señor le ha encomendado (Hechos 15:36).

 

El apóstol posee una autoridad especial para resolver controversias con respecto a doctrinas o conducta (Hechos 1:2; 2 Pedro 3:2).

 

El verdadero ministerio de apóstol se reconoce en que es aceptado y declarado tal por los pastores (Hechos 13:2); además es reconocido por otros apóstoles (Gálatas 2:9). Otras evidencias del verdadero apóstol es que su obra posee una evidente prosperidad que no puede ser negada (1 Corintios 9:2); se identifica completamente con cada una de las congregaciones locales (2 Corintios 11:28,29).

 

El pastor: Es un ministerio de múltiples aspectos, pues el Pastor enseña, orienta, aconseja y preserva la salud de las almas. El ministerio de pastor no es ambulante. Esto; no obstante, no significa que en determinados momentos, y por designios divinos, el Pastor no pueda acceder a alguna movilidad en su campo de trabajo.

 

El pastor es el responsable ante Dios por la salud espiritual de la congregación que le ha sido encomendada (Hechos 13:17; Apocalipsis 2:1,8,12,18). El pastor es reconocido como tal en toda el área del apóstol que le oficializo.

 

La evidencia del verdadero ministerio de pastor es la innegable prosperidad y salud espiritual de la congregación que Dios la ha encomendado a su cuidado.

 

El maestro: Como su nombre lo indica es el ministerio que capacita no solamente para comprende las verdades escriturales sino también para darlas a entender.

 

El ministerio de maestro es un ministerio ambulante, aunque algunas veces se combina con el del pastor y, en este caso, tendrá como base una congregación local. El maestro debe estar sujeto al pastor como también al apóstol (Hechos 13:1; Efesios 4:11).

 

La evidencia del verdadero ministerio de maestro es que de a comprender con gran facilidad las verdades mas complejas de la Escritura produciendo gran provecho y edificación a los que le escuchan (Hechos 5:12; Eclesiastés 12:11).

 

El profeta: Es su ministro que posee dones de revelación a través de los cuales Dios le revela tanto hecho circunstanciales como aspectos doctrinales (Efesios 3:5).

 

El ministerio de profeta es diferente al don de profecía. El profeta es un ministerio que también enseñan a las congregaciones, en tanto que el don de profecía ligado a la enseñanza.

 

El ministerio de profeta actúa en las congregaciones que pertenecen al área de su apóstol (Hechos 11:27,28). La persona que lo posee debe de ser miembro de una iglesia local y estar sujeto tanto a su pastor como a su apóstol.

 

La evidencia del verdadero ministerio de profeta son que es tanto bíblico en sus relaciones como en sus enseñanzas doctrinales y cuando anuncia hechos futuros estos se cumplen detalladamente y sin falta.

 

El evangelista: Es el que anuncia las buenas de salvación. Su mensaje, por ser para los incrédulos, carece de complicaciones y se limita a la presentación de la salvación en Cristo (Hechos 8:4,5).

 

Sus predicaciones son respaldadas sobrenaturalmente con muchas señales (Hechos 8:6,7). Estas señales llevan fin mover las conciencias de los incrédulos y puesto que su trabajo se ejerce con ellos, la inconsciencia de las señales es mucho mayor que en cualquier otro ministerio, excepto el del apóstol.

 

Por su misma naturaleza, el ministerio del evangelista es también ambulante; pero, a su vez, el evangelista debe estar sujeto a su pastor y posee una congregación local en donde llenarse durante los períodos que no esta ministrando.

 

Las evidencias del verdadero evangelista se manifiestan en el respaldo que Dios le da concediéndole conversiones masivas y un respaldo sobrenatural especial.

 

LAS ENSEÑANZAS DE LA IGLESIA

 

EL BAUTISMO EN AGUA:

 

Todo aquel que se ha arrepentido sinceramente y considera a Cristo como su Señor y Salvador, debe someterse a la ordenanza del bautismo en agua por inmersión de acuerdo a lo que enseñan las Sagradas Escrituras. Al cumplir esta ordenanza el creyente lava su cuerpo en agua pura como símbolo exterior de limpieza, mientras que su corazón ha sido rociado con la sangre de Cristo como limpieza interior.

 

Mediante el bautismo el creyente declara ente el mundo que ha muerto con Jesús y que ha resucitado también con él al fin de cambiar en una nueva vida (Mateo 28:19; Hechos 10:47,48; Romanos 6:4 Hebreos 10:22).

 

El significado del bautismo en agua:

 

  • Es el símbolo o insignia del discipulado, la confesión publica de Cristo como Salvador y Señor.
  • Es el signo y sello de participación por fe en la muerte y resurrección de Cristo (Romanos 6:4,5).
  • Es un símbolo de la unión con Cristo e iniciación en la vida Cristiana (Marcos 16:15,16). 

La forma bautismal:

 

La ordenanza requiere agua en abundancia (Hechos 8:36; Juan 3:23). El bautismo requiere que tanto el que bautiza como el bautizado descienda al agua (Hechos 8:38).

 

Al bautizarse ser "sepultado en el agua", es decir ser sumergido completamente (Romanos 6:4; Colosenses 2:12).

 

La fórmula bautismal: El Señor mismo dio a sus apóstoles la formula en Mateo 28:19, donde dice lo siguiente: " Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del padre, y del hijo, y del Espíritu Santo".

 

Los candidatos: El orden divino es muy simple: El pecador debe arrepentirse y creer primero (Marcos 1:15; Hechos 2:38). Solamente los creyentes deben ser bautizados (Mateo 28:19; Marcos 16:16). Esta verdad elimina el bautismo de los niños recién nacidos que son aun muy pequeños para entender el arrepentimiento, ya que este es personal y voluntario por la fe del que lo practica (Hechos 8:36-38; 19:1-7).

 

LA SANTA CENA:

 

El significado de la santa cena:

 

  • El primero de ellos es el de un memoria, recordándonos los padecimientos de Cristo (Mateo 26:26-29; 1 Corintios 11:23-25).
  • El segundo, presenta a la santa cena como una proclamación al mundo de la muerte de Cristo y su significado (1 Corintios 11:26).
  • En tercer lugar, la santa cena refleja la unidad y comunión que existe entre los miembros del cuerpo de Cristo (1 Corintios 10:16,17). 

Los requisitos de la santa cena:

 

Para poder participar de la santa cena, la Biblia expresa que el cristiano debe hacer un examen sincero de su vida (1 Corintios 11:28,29). Dios desea que el cristiano tenga una vida reconciliada con El y con su prójimo al momento de participar de la santa cena.

 

El efecto de la santa cena en el cuerpo de Cristo: 1 Corintios 11:29,30: 

"El que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para si" (v. 29). 

Este pasaje nos enseña que los que no disciernen sobre el cuerpo de Cristo acarean sobre si:

 

  • Enfermedades.
  • Debilitamientos.
  • Muerte. 

SEÑAL DE AUTORIDAD

 

·         Cubrirse la cabeza es señal de modestia, subordinación al esposo y muestra de dignidad. (1 Corintios 11:6-7).

 

·        Cubrirse la mujer la cabeza no es un aspecto que tenga que ver con culturas, SINO QUE SIGNIFICA RESPETO Y HONRA. Esa es la razón por la que al orar o profetizar afrenta a su cabeza (su autoridad) si se hace lo incorrecto dependiendo del sexo. 1 Corintios 11:4-5.   El varón ora o profetiza con la cabeza descubierta.  La mujer ora o profetiza con la cabeza cubierta.

 

  • ES UNA SEÑAL DE AUTORIDAD ÚNICAMENTE EN EL MOMENTO DE ORAR O PROFETIZAR, por lo que en su diario vivir la mujer tiene el cabello como velo.   1 Corintios 11:15.
  • El velo es señal de autoridad. 1 Corintios 11:10.  

EL LAVATORIO DE PIES:

 

El lavatorio de pies fue instituido por Jesús, la misma noche que instituyo la santa cena (Juan 18:3-7).

 

El lavatorio de pies es una enseñanza para la iglesia al igual que el bautismo en agua y la santa cena y es totalmente diferente a la costumbre oriental de lavar los pies. Esto se muestra porque: Era la costumbre oriental que un siervo lavar los pies a las visitas a la puerta de la casa (Génesis 24:32; 43:24; 1 Samuel 25:41). Esto mismo también lo hacían los mismos anfitriones en algunas oportunidades (Lucas 7:44).

 

Cuando Jesús lavo los pies a los discípulos no lo hizo a la entrada de la casa, como se acostumbraba hacer, sino que estaban en la segunda planta; es lógico entender que los discípulos y Jesús no practicaron el lavatorio como parte de la costumbre. La orden de Jesús fue de que sus se lavaran los pies "unos a otros", "así como yo os he hecho también vosotros hagáis" (Juan 13:14).

 

El practicar el lavatorio de pies debe nacer de una plena convicción de su significado: Llegar ser siervo de otro.

 

Los apóstoles enseñaron esta ordenanza como algo para la Iglesia (1 Timoteo 5:9,10).

 

Jesucristo dijo a los discípulos que fueran por todo el mundo "enseñándoles todas las cosas que os he mandado" (Mateo 28:19,20) y por supuesto, esto incluye el lavatorio de pies.

 

EL DIEZMO:

 

El diezmo consiste en devolver a Dios el diez por ciento de los ingresos que el nos concede (Génesis 28:22). El diezmo es una deuda a Dios.

 

El diezmo es una práctica que se originó aun antes de la ley como una expresión de gratitud por las bendiciones recibidas de Dios (Génesis 14:18-20); y como un reconocimiento a la mediación sacerdotal (Números 18:20-21).

 

El diezmo se practicó mucho antes que la ley de Moisés fuera promulgada. Por ejemplo, Abraham que vivió siglos antes de la ley de Moisés y que fue justificado por la fe, igual que los cristianos practico el diezmo (Génesis 14:20; 28:22).

 

El diezmo fue practicado bajo la ley de Moisés y cuando esta fue abolida continuó en vigencia de la misma manera que lo había estado antes de Moisés.

 

Jesús ratificó el diezmo (Mateo 23:23). En el N.T. el diezmo es de nuevo ratificado como una practica para la Iglesia cristiana (Hebreos 7:1-12). Los ejemplos bajo los cuales el diezmo fue instituido siguen estando vigentes bajo la dispensación de la gracia, es decir, la gratitud a Dios y el reconocimiento de la mediación sacerdotal. Esta última es ejercida en el presente no por un hombre mortal sino por uno que vive para siempre (Hebreos 7:8): Jesús, nuestro Sumo Sacerdote.

 

LAS OFRENDAS:

 

Definición: Es todo la gratitud que hay en el corazón de hijo de Dios, la cual es entregada sin ninguna carga, dolor o esperanza de que se devuelva.

 

Forma de darla: Se entrega sin ninguna regla, pues la única regla es el amor, la cantidad puede ser cualquiera, Dios pesa el corazón. No es limosna es abundante en gratitud (Marcos 12:41,44; 2 Corintios 9:6-7). Esta no debe darse cuando hay algo desagradable a Dios (Mateo 5:23).

 

Los efectos de darla: Cuando ofrendamos, estamos honrando al Señor y el dice que honra a los que le honran (1 Samuel 2:30). Prov. 3:9, en fin será la bendición constante de Jehová sobre la casa del ofrendante.

 

LAS PROMESAS DE FE:

 

Luego de dar los primeros pasos y como respuesta paz con el cielo, prosperidad para todo lo necesario, podemos dar un poco mas, y este es hacer tratos con Dios es decir negociar o convenir (Eclesiastés 5:4).

 

Esto no es sacarle partido o abusar de la misericordia del Señor, sino en base de la fe establecer metas y como gratitud por la ayuda de El, darle lo prometido en base a la fe. El ejemplo mas indispensable aquí es la fe.

 


 

DOCTRINA DEL ESTADO DE LOS MUERTOS

 

Al estado de los muertos se le llama también el estado intermedio porque la muerte es el período que media entre la vida física y la vida de resurrección (Juan 11:25-26; Romanos 6:8; Filipenses 1:23).

 

La muerte física se produce en el momento en que el alma se separa del cuerpo. El cuerpo va al polvo, de donde fue tomado, y el alma pasa al estado intermedio (Génesis 35:18; Eclesiastés 12:7).

 

Para comprender lo que sucede en el estado intermedio, es importante establecer las sustanciales diferencias que se han producido en el a partir de la muerte y resurrección de Cristo.

 

Antes de la muerte de Cristo: El estado de los muertos fue descrito por el Señor Jesús en el relato del rico y Lázaro (Lucas 16:16-19). En esta posición se establece que después de la muerte las almas de los muertos son conducidas a un lugar llamado Hades (v. 23). Este lugar situado en el centro del planeta tierra, estaba dividido en dos secciones separadas por un abismo (v. 26), una parte del Hades se llamaba "Seno de Abraham" o "Paraíso" (v. 22); este era un lugar de consuelo donde reposaba las almas de los justos (v. 25). La otra parte era llamada solamente "Hades" y era un lugar de tormento donde eran arrojadas las almas de los injustos (v. 23). Es importante también notar en este relato que las almas de los muertos continúan en completa conciencia. Pueden reconocerse entre ellas (v. 23). Poseen sensibilidad (v. 24). Pueden comunicarse (v. 24). Recuerdan sus vidas en la tierra (v. 25). Recuerdan a sus familiares que todavía están con la vida (v. 27,28).

 

Durante la muerte de Cristo: Cuando el Señor Jesús murió en la cruz, su cuerpo fue sepultado; pero, su alma descendió al Hades (Hechos 2:31), al lugar del consuelo donde estaban las almas de los justos (1 Pedro 3:18,19). El propósito de descender al Hades era el de llevar a las almas de los justos la buena nueva de que las promesas de redención habían sido cumplidas en él. Otros pasajes que demuestran el descenso de Cristo al seno de Abraham o Paraíso son Mateo 12:40; Lucas 23:43; Efesios 4:9-11. Cuando el Señor Jesús resucito de entre los muertos se llevo consigo las almas de los justos que durante los siglos anteriores habían aguardado su llegada en el seno de Abraham (Mateo 27:52-53; Efesios 4:8-10).

 

Después de la resurrección: Al ascender a lo alto. Jesús trasladó el paraíso hasta el tercer cielo (2 Corintios 12:2-4). Los injustos fueron dejados en el Hades que continúa estando en el centro de la tierra y es el lugar donde son depositadas las almas de los incrédulos en la actualidad. Cuando una persona muere en sus pecados, su alma es llevada al Hades en donde es atormentada hasta que llegue el día del juicio final (Apocalipsis 20:13). En cuanto a los justos, cuando mueren, son llevados de inmediato a la presencia del Señor, al Paraíso (2 Corintios 5:6-8; Filipenses 1:21-24).

 

La razón por la que antes de la muerte de Cristo las almas de los justos no pasaban a la presencia del Señor de inmediato, como sucede en el presente, era que la sangre que quita el pecado del mundo no había sido derramada; pero, cuando Cristo murió, descendió a dar la buena nueva a los justos, los tomo con él al tercer cielo y allí esta recibiendo a todos los que duermen en el. Su sacrificio ha hecho toda diferencia.

 


 

EVENTOS FUTUROS

 

DOCTRINA DEL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA 

 

En el retorno de Cristo a la tierra habrá dos apariciones: La primera para arrebatar a su Iglesia (Parusía) y, la segunda (Epifanía), para establecer su Reino Milenial. Ambas apariciones están separadas por un período de siete años y poseen características muy diferentes.

 

La primera aparición (Parusía) o arrebatamiento de la Iglesia es inminente y ha de ocurrir de manera sorpresiva. En 1 Tesalonicenses 4:15-17 se nos ofrece una breve descripción de lo que sucederá en ese día:

 

  • Cristo descenderá de los cielos y resucitaran los muertos en Cristo (v. 16).
  • Los creyentes que están con vida serán arrebatados justamente con los que hayan resucitado y todos los justos recibirán en el aire a Jesús (v. 17). Jesús no posara sus pies sobre la tierra.
  • En 1 Corintios 15:51-53 se describen otros sucesos que sucederán en el día del arrebatamiento:
  • Será tocada la trompeta que anunciara el levantamiento de la Iglesia.
  • Los muertos en Cristo resucitaran con cuerpos incorruptibles. Es la primera resurrección (1 Corintios 15: 20, 23).
  • Los creyentes que están con vida experimentan la glorificación de sus cuerpos para recibir uno semejante al de los resucitados (Filipenses 3:20,21). 

Otro elemento digno de ser considerado como parte del día del arrebatamiento es que el Espíritu Santo se ira de la tierra justo con la Iglesia (2 Tesalonicenses 2:7).

 

Los objetivos que Dios persigue con el arrepentimiento de la Iglesia son:

 

  • Primero, desposar a su Hijo con la Iglesia y celebrar las Bodas del Cordero (Apocalipsis 19:7-9).
  • Segundo, librar a su Iglesia de la Gran Tribulación cuyo inicio, posterior al arrebatamiento, queda establecido en 2 Tesalonicenses 2:7-12. 

Algunas de las características del Arrebatamiento son:

 

  • No será visible al mundo (1 Tesalonicenses 5:2; Apocalipsis 16:15). Notarán la desaparición de los santos; pero no creerán.
  • Será instantáneo (1 Corintios 15:51,52).
  • Será inesperado (Mateo 24:22,44; 25;13; Marcos 13:32-33).
  • Será selectivo, en el sentido de que únicamente serán arrebatadas aquellas personas que hayan experimentado una sincera conversión y un nuevo nacimiento (2 Pedro 2:9; Apocalipsis 3:10). 

EL TRIBUNAL DE CRISTO 

 

Cuando la Iglesia sea arrebatada se realizará el tribunal de Cristo (Mateo 16:27; Apocalipsis 22:12), en el cual serán juzgadas las obras del creyente. El juez en este tribunal será el Señor Jesús (2 Corintios 5:10) y la finalidad del juicio es la de determinar si un creyente merece recibir o no algún galardón.

 

El pasaje de la Biblia que mas extensamente habla sobre el tribunal de Cristo es 1 Corintios 3:8-15. En este pasaje podemos notar las siguientes enseñanzas importantes:

 

  • Los ministros del evangelio han de ser juzgados no solo con respecto a su vida privada sino también con respecto a la manera en que ejercitaron su ministerio (v. 8,9). Comparece con Hebreos 13:17.
  • Cada creyente será juzgado de acuerdo al papel que Dios le confió dentro de su obra (v. 10,11).
  • Las obras del creyente pueden ser buenas (oro, plata, piedras preciosas) o malas (maderas, heno, hojarasca). Cristo será quien determine si las obras son buenas o malas (v. 12) y lo hará no solamente por las obras en si, sino por los motivos que las produjeron (1 Corintios 4:5). El tribunal de Cristo no es para determinar quien es salvo o no, sino para determinar quien merecen o no recompensa.
  • Las obras que resulten aprobadas serán recompensadas (v. 14).
  • Aquellos creyentes cuyas obras no resulten aprobadas no recibirían ningún galardón; no obstante, ellos serán siempre salvos pues su salvación no depende de sus obras sino de los méritos de Cristo (v. 15). 

En la Biblia se habla de diferentes galardones que Dios dará; entre ellos, se mencionan las coronas que se otorgan por méritos específicos:

 

  • La corona de vida para el que soporta las pruebas (Santiago 1:12; Apocalipsis 2:10).
  • La corona de justicia para los que aman la venida del Hijo de Dios (2 Timoteo 4:8).
  • La corona de gloria para los ministros fieles (1 Pedro 5:4). 

Puesto que los galardones son recompensas que reciben de acuerdo a las obras del creyente, es necesario recordar que si el cristiano descuida su trabajo en el Señor puede perder los galardones a que se halla hecho acreedor en el pasado. (2 Juan 8).

 

LA GRAN TRIBULACION 

 

La gran tribulación es un período de aflicción sin precedentes que vendrá sobre todos los moradores de la tierra (Apocalipsis 3:10); pero, en especial, sobre Israel (Jeremías 30:7).

 

La gran tribulación tendrá una duración de siete años (Daniel 9:27). Este período estaba dividido en dos partes de tres años y medio serán de paz aparente y los segundos de gran aflicción y juicio.

 

Los eventos más importantes que sucederán durante la gran tribulación son los siguientes:

 

  • Aparición de la Bestia o Anticristo (2 Tesalonicenses 2:7-10; Apocalipsis 13:1-4).
  • Aparición del Falso Profeta (Apocalipsis 13:11-14).
  • La Bestia establece pacto de amistad con Israel (Daniel 9:27), Israel le recibe como si fuese el Mesías. Les da una Paz aparente.
  • A la mitad del período de Gran Tribulación, se le impide la entrada a Satanás al cielo (Apocalipsis 12: 10-12).
  • Con gran ira Satanás otorga gran autoridad a la Bestia y se desatan los días difíciles de la Gran Tribulación. El pacto con Israel es anulado (Daniel 9:27). Israel es invalidó y la Bestia profana el templo sentándose en el templo de Dios para ser adorado como Dios (Daniel 7:24-25; 2 Tesalonicenses 2:4).
  • Se inicia la persecución contra el pueblo judío y contra los que conservan el testimonio de Cristo. (Apocalipsis 13:5-8).
  • Son eliminadas dos terceras partes del pueblo judío (Zacarías 13:8,9).
  • La Gran Ramera (unidad mundial de regiones) es destruida (Apocalipsis 17: 1- 6,16,17).
  • Dios derrama sus juicios sobre la tierra (Apocalipsis 15:5,8; 16:1-12, 17-21).
  • Hacia el final de los siete años se desata la batalla de Armagedón (Apocalipsis 16:13-16).
  • Los ejércitos de la Bestia se congregan en el valle de Meguido a fin de enfrentar al hijo de Dios. (2 Tesalonicenses 2:8; Apocalipsis 19:11-19).
  • La Bestia es destruida junto con sus ejércitos. (Apocalipsis 19:20-21).
  • La Gran Tribulación además de ser un período de juicio es también un período de salvación, tanto para el pueblo judío (Apocalipsis 7:1-4) como para las naciones gentiles (Apocalipsis 7:9-14). 

LAS BODAS DEL CORDERO 

 

En muchos pasajes del Nuevo Testamento, la relación entre Cristo y la Iglesia se revela mediante el uso de las figuras del esposos y la esposa (Juan 3:29; Romanos 7:4; 2 Corintios 11:2; Efesios 5:25-33; Apocalipsis 19:7,8; 21:1 -22:7). En la traslación de la Iglesia, Cristo aparece como un esposo para tomar a su esposa para si mismo, para que la relación que fue prometida pueda consumarse y que los dos puedan llegan a ser uno.

 

El tiempo de las bodas: Al final de los siete de la Gran Tribulación y antes de la segunda venida de Cristo. Se ve que estas bodas siguen a los eventos del tribunal de Cristo. Se ve que estas bodas siguen a los eventos del Tribunal de Cristo, por cuanto, cuando aparece la esposa, aparece con las "acciones justas de los santos" (Apocalipsis 19:8), que solo pueden referirse a aquellas cosas que han sido aceptadas en el tribunal de Cristo. De esta manera las bodas mismas deben colocarse entre el tribunal de Cristo y la segunda venida.

 

El lugar de las bodas: El lugar de las bodas solo puede ser el cielo por cuanto estas siguen al tribunal de Cristo, el cual sucederá en el cielo, y es desde el aire que la Iglesia viene cuando el Señor regrese (Apocalipsis 19:14), las bodas deben tener lugar en el cielo. Ningún otro lugar seria adecuado para personas celestiales (Filipenses 3:20).

 

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO 

 

Al final de la Gran Tribulación se producirá lo que propiamente se llama la Segunda Venida de Cristo (Epifanía). Las señales que precederán la Segunda Venida son:

 

·         La congregación de los ejércitos de la Bestia en el valle de Meguido (Apocalipsis 19:9).

 

·          Y fenómenos en el cielo y el mar (Joel 2:30,31; Lucas 21:25,28; Apocalipsis 6:12,13). 

 

La Segunda Venida de Cristo es diferente a su primera aparición para levantar a su Iglesia. Las características de la Segunda Venida son:

 

  • Será CORPORAL: Jesús volverá con el mismo cuerpo glorificado con que fue tomado a los cielos (Hechos 1;9-11; Zacarías 13:6).
  • Será VISIBLE: Todo ojo le vera, desde el oriente hasta el accidente (Mateo 24:27; Marcos 13:26; Apocalipsis 1:7).
  • Será GLORIOSA: Sin relación a la bajeza de un cuerpo de pecado (Hebreos 9:28).
  • Vendrá como REY (Salmo 72:11; Mateo 25:31; 2 Tesalonicenses 1:7).
  • Vendrá sobre las nubes (Mateo 24:30).
  • Vendrá con los ejércitos celestiales: Estos ejércitos están formados por sus ángeles (Mateo 25:31; 2 Tesalonicenses 1:7).
  • Vendrá con la Iglesia Su esposa (Zacarías 14:5; 1 Tesalonicenses 3:13).
  • Vendrá con poder y Gloria (Marcos 13:26; Lucas 21:27).

Los objetivos que Cristo persigue en su segunda venida son tres:

 

  • Traer juicio contra la Bestia (2 Tesalonicenses 2:8; Apocalipsis 19:19,20), contra el sistema mundano (Daniel 2:31-35,40,45) y contra los incrédulos (2 Tesalonicenses 1:7- 10).
  • Resucitar a los mártires de la Gran Tribulación (Apocalipsis 20:4-6).
  • Establecer su reino milenial (Apocalipsis 20:1-3). 

Las principales diferencias que se presentan entre el Arrebatamiento de la Iglesia y la Segunda Venida de Cristo son las siguientes:

 

  • En el arrebatamiento Cristo desciende hasta las nubes (1 Tesalonicenses 4:16,17), en la Segunda Venida El desciende hasta la tierra (Zacarías 14:4).
  • En el arrebatamiento el viene a recoger a sus santos (1 Tesalonicenses 4:16,17), en la Segunda Venida El viene acompañado de sus santos (Judas 14).
  • No se dice que la venida de Cristo para levantar a su Iglesia será precedida de señales en los cielos; pero, la Segunda Venida si será anunciada por señales en los cielos (Mateo 24:29,30).
  • El arrebatamiento será invisible al mundo, será como ladrón en la noche; en cambio, en la Segunda Venida todo ojo le verá (Apocalipsis 1:7).
  • El arrebatamiento es un trato exclusivo con la Iglesia; en cambio, la Segunda Venida es parte del trato con Israel y con las naciones gentiles. 

Aparte de estas diferencias es conveniente recordar que entre el Arrebatamiento y la Segunda Venida media un período de siete años durante los cuales se producirán los eventos de la Gran Tribulación.

 

EL REINO MILENIAL DE CRISTO 

 

Cuando Cristo vuelva a la tierra establecerá su reino milenial, el cual, será un reino literal sobre el planeta en donde Jesús será el Rey Soberano. El reino de Cristo tendrá una duración de mil años (Apocalipsis 20:1-6).

 

Los eventos que precederán a la plenitud del reino milenial son los siguientes:

 

  • Descenso de Cristo (Zacarías 14:4).
  • Apresamiento de Satanás (Apocalipsis 20:1-3).
  • Resurrección de los mártires de la gran tribulación y de los justos del antiguo testamento (Apocalipsis 20:4).
  • Retorno del Espíritu Santo (Ezequiel 36:26,27).
  • Conversión de Israel (Zacarías 12:10-12).
  • Restauración de Israel (Isaías 11:11,12; 35:10; Miqueas 4:6,7; Zacarías 8:7,8). 

La iglesia participará del reino milenial en su calidad de Esposa del Cordero. Los cristianos fungirán como Jueces, Reyes y Sacerdotes (Apocalipsis 2:26,27).

 

Con respecto a las características geográficas del reino milenial tenemos los siguientes datos:

 

  • La extensión será toda la tierra (Salmo 2:8; 72:8; Zacarías 8:20-23; 14:16).
  • La capital será Jerusalén (Isaías 2:2,3; Zacarías 8:3).
  • El centro de adoración mundial estará en Jerusalén Zacarías 8:20-23; 14:16).`
  • Las principales características del reino milenial son las siguientes:
  • Será supremo (Miqueas 4:1).
  • Será justo (Salmo 72:2-4, 12-14; Jeremías 33:15).
  • Será pacifico (Isaías 2:4 Miqueas 4:3,4; Zacarías 9:10).
  • Será feliz (Isaías 35:10; 65:18,19).
  • Será seguro (Isaías 32:1,2,18; Ezequiel 28:25,26).
  • Habrá conocimiento de Dios (Isaías 11:9; Jeremías 31:34; Habacuc 2:14). 

Merece especial mención las profundas transformaciones que se producirán en la naturaleza durante el Reino Milenial:

 

  • Las bestias habitarán pacíficamente (Isaías 11:6-8; 65:25).
  • Reverdecerá el desierto (Isaías 32:15; 35:1,2,7; 41:18-20).
  • La tierra aumentará su fertilidad (Ezequiel 36:29,30).
  • Será restaurado el tiempo del proceso de envejecimiento humano (Isaías 65:20,22; Zacarías 8:4,5). 

Cuando las bendiciones del Reino sean cumplidas y termine el período de mil años, las naciones serán probadas una vez más. Satanás será soltado de su prisión y engañara a muchos pero, al final serán consumidos por el fuego de Dios (Apocalipsis 20:7-10).

 

LOS JUICIOS FINALES 

 

Después del Reino Milenial de Cristo se producirán tres eventos que merece especial atención: El juicio de los ángeles caídos, el juicio del Gran Trono Blanco o juicio final y la destrucción del universo actual:

 

El juicio de los ángeles caídos: Será posterior al Reino Milenial, cuando Satanás sea lanzado al lago de Fuego (Apocalipsis 20:10). El juicio de Satanás se ha realizado con anterioridad (Juan 16:11), ahora, procede el juicio de sus ángeles (2 Pedro

 

El juicio final: También se le llamaba el juicio del Gran Trono Blanco. En el serán juzgados los incrédulos de todos los tiempos. El juez del Gran Trono Blanco será el Señor Jesús (Juan 5:22; Hechos 10:42; 17:30,31). El Señor Jesús será ayudado por su Iglesia para juzgar al mundo (1 Corintios 6:2).

 

Para comparecer en el Juicio Final los incrédulos serán resucitados en la Segunda Resurrección (Apocalipsis 20:11-13), la cual, es una resurrección de condenación. Ninguno de los que sean juzgados en el Juicio Final tienen oportunidad de alcanzar la salvación, el propósito de este juicio es solamente determinar el grado de castigo que cada incrédulo soportara en el Lago de Fuego (Mateo 11:22; Lucas 12:47, 48).

 

Las bases del juicio son las obras (Eclesiastés 12:14; Mateo 12:36,37; Apocalipsis 20:12,13). Después de ser juzgadas las almas serán lanzadas al Lago de Fuego (Apocalipsis 20:15) donde sufrirán el mayor o menor grado de castigo que el juez justo haya determinado.

 

Destrucción del universo actual: Inmediatamente antes del Juicio Final, la actual creación será destruida (2 Pedro 3:10-12). Esta destrucción acontecerá el mismo día del Juicio (2 Pedro 3:7; Apocalipsis 20:11).

 

LA ETERNIDAD FUTURA

 

Después del Juicio Final el tiempo será absorbido por la eternidad. Tanto justos como injustos entraran en la Eternidad; pero, sus estados serán diferentes:

 

LOS INCRÉDULOS:

 

Su lugar: Serán arrojados a un sitio especial que en las Escrituras es llamado de las siguientes formas: Infierno (Mateo 13:42), eterna perdición (2 Tesalonicenses 1:9), Tinieblas eternas (Judas 13), Muerte segunda (Apocalipsis 20:14) y Lago de Fuego (Apocalipsis 20:15).

 

Su condición: Su condición: En la Segunda Resurrección recibirá un cuerpo diseñado para los tormentos del Lago de Fuego. Estarán excluidos de todo favor divino (2 Tesalonicenses 1:9). Será atormentados (Apocalipsis 14:10). Satanás será atormentado juntamente con ellos (Apocalipsis 20:10). Por la naturaleza del carácter de Dios (2 Corintios 6:14-15) y su santidad El se apartara de ellos, o sea, estará lejos.

 

Su duración: El castigo de los incrédulos dentro del Lago de Fuego es tan eterno como la gloria de los justos (Mateo 25:46; Marcos 9:43,44; Apocalipsis 14:10,11), la enseñanza de la destrucción de las almas es desmentida por las Escrituras al comparar Apocalipsis 19:20 con 20:10 y considera que entre ambos pasajes media un período de mil años.

 

LOS JUSTOS:

 

Su lugar: Al .final del sistema actual Dios creara un cielo nuevo y una tierra nueva (Apocalipsis 21:1). Los justos tendrán un lugar tanto en la nueva tierra como en el nuevo cielo ya que heredaran todas las cosas (Apocalipsis 20:7). Algunos elementos de la nueva creación son descritos en Apocalipsis 20:1,9-11,22,23; 22:1-5).

 

Su condición: Tendrán el cuerpo y la mente de Cristo (1 Juan 3:2). Será inmortales (Apocalipsis 21:4). No sufrirá más (Apocalipsis 21:4; 22:3).

 

Su duración: La condición de gozo, paz y felicidad de los justos será eterna (Apocalipsis 22:5).