Ser, Tener, Estar

Hace tiempo leí un pensamiento atribuido a Bill Gates, el cual dice: “Si naciste pobre, no es tu culpa; pero si mueres pobre, sí es tu culpa”. Al leerlo me impactó, porque me hizo pensar en muchas personas que he conocido a través de la vida. Personas que no logran salir adelante, a pesar de que ellas mismas dicen estar haciendo los esfuerzos y sacrificios para hacerlo.

Además siempre he creído que para algunos, la pobreza es el resultado de falta de oportunidades que muchos han carecido, pero también para otros es el resultado del desperdicio de oportunidades que han desaprovechado. De todo hay en el mundo. Gente visionaria, responsable y luchadora que ha salido adelante en forma exitosa; como además gente conformista, irresponsable y cobarde que no logra alcanzar lo mínimo de sus sueños. De eso usted puede encontrarlas en sus círculos de relación ya sea familiar, laboral, estudiantil, deportiva, religiosa, artística, etc.

La vida no ha sido, no es, ni será fácil jamás. La vida es una lucha de cada día, aún desde el instante mismo del nacimiento. El mismo hecho de nacer es una lucha, cuando hicimos el esfuerzo de salir del vientre materno, ya sea por parto normal o por cesárea. Hubo un dolor, un malestar, una inconformidad que nos hizo reaccionar al ambiente en el cual estábamos. Así que a luchar por los sueños, metas, planes y proyectos.

El dolor fue lo que nos provocó a cambiar la situación. Ese mismo dolor ya sea físico, emocional o sentimental nos avisa para hacernos ver que algo o mucho no está bien. Sin ese dolor seguiríamos cómodos y nos daríamos cuenta tarde sólo para morir. Por ejemplo si la apendicitis no produjera dolor, nos moriríamos. Es el dolor abdominal lo que nos hace buscar al médico, y éste al examinarnos enviarnos al quirófano. ¡Bendito dolor!

Ahora bien, cabe hacernos una pregunta. ¿Estamos dónde deseamos estar? Porque si es así, entonces nos hemos acomodado a algo a pesar de nuestra inconformidad. La ambición de progreso y desarrollo es parte del ser humano que vive y late interiormente por un mejor mañana. Una ambición que no tiene nada que ver con el amor a las cosas materiales, al punto de pasar sobre cualquiera con tal de lograrlo. No es carecer de principios y valores, o si teniéndolos olvidarse de ellos con tal de llegar a ser, tener o estar.

Es clave y determinante dejar claro que antes de tener es necesario ser, y antes de estar es necesario tener. No hay otra forma. Y ese es el problema de muchas personas. Quieren tener y estar, sin antes ser. Quieren quitarle a otros lo que tienen y quitarles de dónde están, pero a la fuerza. No, eso no se vale y además no es justo. A muchos nos ha costado haber llegado a ser lo que hoy somos, primero a través del estudio y después trabajando fuerte y con visión, sin dejar de hacerlo ni un sólo día de la vida que hemos vivido. No nos hemos acobardado antes los retos e incluso ante las traiciones de personas que nos defraudaron en la confianza que les dimos. No hemos estado cambiando de aquí y para allá, porque hemos sido constantes y perseverantes. No hemos andado como los sapos que van de charco en charco, ya sea ese charco una empresa, una iglesia, una carrera universitaria, una actividad profesional u oficio, una relación sentimental.

A pesar de …… y en medio de …… ¡allí hemos estado y seguido! Por eso somos, por eso tenemos y por eso estamos. ¡Estamos triunfando!

¿Eres de esos? ¡Continúa sin detenerte! ¡Se fuerte, firme y estable! Es muy probable que todo esté allí “a la vuelta de la esquina”.

Apóstol Dr. Francisco Gudiel

 

Un comentario en “Ser, Tener, Estar

  1. Definitivamente hay que hacernos esa pregunta “estamos donde queremos??” y como dice usted mismo, no somos árboles para quedarnos plantados en algún lugar o estado emocional, somos seres racionales a los cuales Dios les dió la capacidad de decidir, de elegir, de pensar, analizar y sobre todo Actuar!!!! Sigo pensando que Dios pone Ángeles alrededor de mi, para guiarme, corregirme y dirigirme, agradezco infinitamente a El por ponerme a un pastor tan amoroso como usted, y pues pertenecer a su congregación sin duda es una bendición, gracias por su paciencia para conmigo y mi terquedad… !! pero aqui estoy de pie, dispuesta a tomar mi cruz y seguir a Dios, y no es mis fuerzas porque ya lo intenté no una… sino vaaaarias veces, esta vez es en las fuerzas de Dios, porque El se fortalece en mi Debilidad. Gracias apostol, q Dios me lo bendiga y a su hermosa Familia.

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