¡Evolución! ¿O Involución?

Evolución habla de desarrollo. Involución de retroceso. Por lo que al observar lo que ocurre en el mundo, cabe hacerse la pregunta ¿Evolución o  involución? Y los parámetros para cualificarlo serán tanto materiales como espirituales, y esto porque el ser humano es tanto espiritual como material en su composición.

El diccionario define la evolución como el cambio o transformación gradual de algo, como un estado, una circunstancia, una conducta, una idea, etc. Y la involución como retroceso producido en el desarrollo de un proceso. Entonces veamos en que hemos evolucionado y en que hemos involucionado.

El hacerlo contribuirá a reconocer lo real y lo verdadero en la vida diaria que llevamos junto a otras personas con las cuales nos relacionamos. Y por supuesto de entrada sin sesgos religiosos o fatalistas, reconoceremos que hemos evolucionado en muchas cosas, pero también hemos involucionado en muchas otras más.

La tecnología al servicio de la comunicación, el deporte, la medicina, la educación, la diversión, el proceso y almacenamiento de información, etc., es uno de los avances grandes y beneficiosos. Ha acortado distancias y tiempo, produciendo ahorro en dinero. Por supuesto algunos dirán que también ha contribuido para el mal y la destrucción. Lo cual además es cierto. Es decir, han habido beneficios como maleficios. Todo depende del uso que le demos cada unos de nosotros los usuarios de dicha tecnología. Sí hemos evolucionado en tecnología al servicio de la humanidad, y eso es bueno.

Ahora bien en lo que sí estamos seguros muy pocos diferirán, es en la involución de valores y principios sobre los cuales la raza humana vive hoy día. El aumento de familias rotas y destruidas con hijos amargados y resentidos va en aumento. Cada vez son mas los hijos que crecen sin uno de sus padres a su lado por el abandono irresponsable de uno de ellos. Muchachos que crecen odiando con amargura, llevándolos a ser adolescentes y luego jóvenes resentidos sociales e incluso resentidos religiosos. Los padres por supuesto son los responsables sobre todo de la situación de sus hijos, sin dejar por un lado también a la escuela y a la iglesia, que con sus muchas falencias empujan a que estos niños al ir creciendo carezcan de valores y principios.

Padres borrachos, drogadictos. Con la cara transformada, ojos enrojecidos, palabras vulgares y soeces, violencia familiar, cayéndose al piso, oliendo a los elementos que usan para su borrachera o drogadicción. Eso es lo que muchos niños ven, oyen, sienten huelen periódicamente en sus casas. Y donde debiera de haber seguridad y tranquilidad, lo que hay es peligros y abusos, eliminando del todo la paz y tranquilidad para crecer con salud y equilibrio mental.

No digamos lo que se puede criticar y atacar de la escuela e iglesia. Instituciones que han perdido su visión y sentido de razón para lo que existen y fueron creadas. La hipocresía, el exceso de autoridad, el mal testimonio de maestros y líderes religiosos sobre todo en materia sexual,  la falta de respeto de las autoridades a alumnos y miembros; son algunos de los factores que han contribuido a la destrucción de frutos benéficos a la sociedad.

Y cuando estos niños ya convertidos primero en adolescentes y después en jóvenes, salen a la vida a buscar triunfar, en los lugares de trabajo siguen buscando aprovecharse del que se deje por ignorancia o tontera arrebatar lo que le pertenece. ¿Qué hacen y usan para lograrlo? Lo que sea con tal de llegar a ser, tener y estar. Ponen en práctica “el fin justifica los medios”. Logrando por supuesto el objetivo temporal, porque al pasar el tiempo pierden más de lo que han ganado, al ser infelices y frustrados llevándoles a seguir en la búsqueda del “éxito” que les produzca auto realizarse. Logran ser, tener y estar, sí. Pero no dejan de buscar mas y mas a costo de lo que sea. Pasan por encima de personas. Destruyen sueños y esperanzas de los que se dejan. Se aprovechan de la ingenuidad e inocencia de algunos. No respetan sexo, edad, condición física. Lo que desean es ser, tener y estar.

¿Es malo desear ser, tener y estar? No, por supuesto que no. Siempre y cuando no se destruya a otros, ni se les robe, mienta, e incluso asesine. ¡Asesinar! Eso pareciera un pensamiento extremo. Pero no lo es. Basta con ver la sociedad en la cual hoy vivimos y darnos cuenta por las noticias la cantidad de personas que matan a seres que jamás han visto y conocido antes. Es decir, personas que nunca les han hecho mal alguno a ellos

Pero cuando vemos a padres matando a sus hijos, hijos matando a sus padres, esposos matando a su pareja, entonces vemos que realmente el mundo con sus sociedades ha perdido valores y principios

Y por último al ver, leer, escuchar acerca de los gobernantes políticos que hacen y dicen cada estupidez plasmada de un total vacío interior, pasando por encima de los gobernados sin importar el daño a causar, con tal de lograr como personas y políticos sus intereses personales y partidistas según sus ideologías, entonces pensamos que sí hemos involucionado mucho a pesar de la evolución en la tecnología y la medicina.

Ha fallado la familia, la escuela, la iglesia, los políticos. ¿Qué nos queda? Simple, volvernos a Dios con toda nuestra energía interior. Como le dijo un intérprete de la ley a Jesús de esta manera en Lucas 10:27 “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.”

Apóstol Dr. Francisco Gudiel

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